Historias de datos

Notas, narrativas e historias relacionadas con los datos de Medellín.

Cuando el dato suena y cuenta la ciudad con MEData

La curiosidad, el disfrute y la amistad de un grupo de ingenieros de sonidos de Medellín, permitió el nacimiento de una propuesta de ciudad que conjuga herramientas tecnológicas y teóricas con el deseo de comunicar, expresar, conectar, aprender, explorar y sentir alrededor del sonido. Todo lo que les permita vibrar desde lo auditivo y con el corazón, al mismo tiempo, es aquello que quieren plasmar y llevar por el mundo el equipo del Laboratorio del Sonido. Éste proyecto está conformado por 4 integrantes: Andrés Macía, Ingeniero de Sonido, especializado en psicoacústica y diseño sonoro; José Giraldo, Ingeniero de Sonido, especializado en Machine learning y AI; Mateo Yepes, Ingeniero de Sonido, especializado en DSP y programación; por último, Felipe Ramírez, Ingeniero de Sonido, especializado en Mezcla y Masterización musical.
Para este grupo de jóvenes, los datos abiertos son una forma interesante de hacer lectura de ciudad, y así mismo un insumo alternativo para crear sonido de un dato, usando herramientas digitales. Aseguran que para ellos es un gusto, encontrar los puntos de convergencia entre lo tecnológico y científico, lo estético y lo social, obviamente, conjugando todo esto con sus gustos y preferencias personales. En este caso, el gusto que comparten como ingenieros y gomosos de la transformación de datos en sonidos.
Como primer trabajo de su proyecto, quisieron contar las muertes en la ciudad de Medellín a través de sonidos, es decir, que los datos de homicidios y muertes de Medellín ahora tuvieran un sonido y generen reflexiones en las personas, reflexiones que vayan más allá de una cifra. En ese orden de ideas, el portal de datos abiertos de Medellín, MEData, ha sido el principal insumo de información para ellos crear una historia de datos sonora y de mayor impacto para el ciudadano. Como primer paso para su trabajo, ellos realizaron una exploración de la base de datos de homicidios de 2019, que se encuentran publicados en el portal, descargaron el formato csv que éste arroja y examinaron toda la información gracias a la ayuda de librerías Pandas. Así iniciaron todo un trabajo en conjunto con MEData para transformar esos datos en sonidos.

Luego de identificar las 23 columnas y 17893 filas, identifican que cada una corresponde a un homicidio y deciden graficar estas variables para hacerse a una idea más clara de los datos a trabajar. Encuentran en este ejercicio, que las estadísticas de la columna sexo, muestran que más del 90 % de los casos de homicidios corresponden a hombres en Medellín.

Haciendo lo mismo para la columna con los datos de edad, encuentran que la edad más frecuente es de 25 años. Para obtener una visualización más resumida se agruparon las edades en rangos y graficaron, como apoyo, otras columnas con información relevante.

Para que el proyecto cumpliera el objetivo de sonificación que buscaron desde el inicio, decidieron hacer una agrupación por meses y año, ya que el sonido permite entender mejor las evoluciones en el tiempo y los patrones temporales que pueden surgir de los datos, en este caso los homicidios en Medellín. Para esto hicieron algunas modificaciones a la base de datos consolidada desde el portal MEData y así materializar su proyecto de manera más significativa.

De esta forma se obtuvo una serie de tiempo de 17 valores con el número de homicidios por año en la ciudad. Para esto, ellos podrían hacer la misma agrupación temporal pero esta vez usando los meses, que en este caso son 198. Pero para su trabajo puntual, el Laboratorio del Sonido, decidió conservar los valores de los últimos dos años por mes, así estos datos se exportan a un archivo de texto para que luego puedan ser transmitidos por OSC para controlar los parámetros relacionados con el sonido en otro software. También se agruparon los homicidios por sexo, edad y comuna para generar una identificación de la persona con los homicidios de personas similares.

Finalmente se usó la ubicación de los homicidios para generar un mapa de la experiencia y que las personas que conocieran este proyecto, identificaran los homicidios cercanos a su ubicación actual, generando así una mayor reflexión a impacto social. Es decir, que el dato no se quedara en una cifra y se convirtiera en un motor de transformación ciudadana a través del oído.

Para hacer realidad esta experiencia, de convertir los datos en sonidos, era necesario realizar una aplicación con la cual el usuario pudiera interactuar. Es decir, que dicha aplicación cumpliera con diferentes requisitos como: tener una interfaz gráfica intuitiva, ser ligera, tener la capacidad de grabar y reproducir audio y poder usar un protocolo de comunicación de datos en tiempos real.
En pro de cumplir este objetivo, se decidieron por usar el framework de desarrollo JUCE que está basado en C++. Esto les permitió crear una aplicación con los requisitos establecidos por el proyecto y a la vez, ser ejecutada de manera eficiente en un sistema Raspberry Pi. Para el protocolo de comunicación de datos de audio en tiempo real, el escogido fue OSC, Open Sound Control, ya que este protocolo permite conectarse a través de direcciones IP y enviar paquetes de datos codificados.

La aplicación comienza con pantallas introductorias que le solicitan al usuario datos de manera anónima, para poder brindarle una experiencia personalizada.

Luego del registro, inicia la experiencia de audificación de datos, donde el usuario ve distintas líneas de tiempo relacionadas con distintos tipos de muerte y, a su vez, escucha la manera en cómo el sonido cambia a lo largo de estas líneas de tiempo.

Para poder visibilizar estos datos, se debe cargar la base de datos previamente procesada en Python, luego se deben clasificar y almacenar los datos. Es muy importante tener en cuenta que los datos deben de cambiar de manera progresiva para que los cambios en el audio se perciban de forma natural. Para esto se implementó un algoritmo simple de interpolación lineal.
Cuando la audificación termina, se lleva a una pantalla donde se muestra geográficamente las muertes cercanas en el último año y finalmente, el usuario tiene la posibilidad de grabar un audio para la vida y dejar su mensaje a otros.

Para la audificación se usa en Segundo plano un script hecho en el lenguaje de programación Pure data, que recibe los mensajes OSC de la aplicación y los utiliza en una secuencia personalizada para cada experiencia.

De esta manera, jóvenes de la ciudad se atreven a contar a Medellín más allá de un dato, se animan a crear reflexiones de vida a través del oído y a convertir los datos del portal MEData en sonidos que transforman vidas y sensibilizan ciudadanos. Por esta razón, MEData es una posibilidad de innovar con la información que se teje diariamente nuestro territorio.